Hoy es el Día Mundial del retrete ¿Por qué debe importarte?

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Lejos de ser una efeméride grotesca, el Día Mundial del Aseo o del Retrete es una llamada de atención a un mundo con tendencia a olvidar lo esencial. Por esa razón, este 19 de noviembre conviene recordar que ningún avance en la historia de la medicina aportó tanto a la salud como una red sanitaria en la que el inodoro ocupa un lugar primordial.

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Sir John Harington (1560-1612)) pasó a la historia como el inventor del inodoro de descarga. Ilustración wikipedia.

Un poco de historia

Hace exactamente 200 años un médico británico llamado James Blundell realizó con éxito la primera transfusión de sangre humana. Medio siglo después, Joseph Lister revolucionó las prácticas de la cirugía con su Principio Antiséptico, que redujo desde un 60% a un 4% las muertes por infección en los hospitales. En los años siguientes se descubrieron las vacunas contra el cólera, el ántrax, la rabia, el tétanos, la difteria, la fiebre tifoidea… Y en el siglo XX llegaron los antibióticos y todos los avances de la medicina moderna.

Pues bien, aunque estos descubrimiento salvaron decenas, cientos de millones de vidas, ninguno fue tan trascendente para la humanidad como la generalización del sistema de saneamiento moderno. Con él desaparecieron plagas que diezmaban periódicamente a buena parte del mundo y que llegaban en forma de cólera, disentería, fiebre tifoidea, poliomielitis y otras enfermedades infecciosas.

En las zonas en las que se construyó una red de alcantarillado segura la población se multiplicó, prosperó, gozó de mejor salud y su esperanza de vida se disparó, alargándose en más de 20 años…

Gráfico expuesto en una presentación de Diane E. Meier, MD  Director, Center to Advance Palliative CareMount Sinai School of MedicineCAPC Seminar

Una de cada tres personas no tiene retrete en casa

Aunque se ha convertido en algo banal en muchas zonas del planeta, la ausencia de un alcantarillado causa estragos en otras: Se estima que cerca de 2.500 millones de personas no disponen de un retrete en casa y uno 4.500 millones no tienen una red de saneamiento segura. Buena parte de la humanidad defeca al aire libre o en letrinas públicas sin las mínimas condiciones de higiene.

Shaded regions

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Datos del Banco Mundial (en gris, países sin datos en 2015)

Según UNICEF, las diarreas, la expresión más común de muchas enfermedades infecciosas, matan más de 2 millones de niños al año, consumen ingentes recursos de los Estados y de las familias y debilitan y empobrecen a la población golpeada. El daño económico, añade el Banco Mundial, puede alcanzar el 7% del PIB en algunos países.

A nadie debe extrañar, pues, que uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la agenda 2030 sea garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos los habitantes del planeta. Sin embargo, seguimos muy lejos de esa meta.  

El retrete seco de Bill Gates

Bill Gates junto al Director General de la Organización de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, y la presidenta de la pasada Asamblea General dela ONU, 
María Fernanda Espinosa, el pasado mes de septiembre. Foto: UNifeed

La falta de avances en la consecución de este objetivo de la Agenda 2030 hace que muchos gobiernos tornen sus ojos hacia una de las propuestas más audaces de los últimos años: el retrete seco de Bill Gates. El fundador de Microsoft presentó recientemente su prototipo en una feria de Pekín en a la que acudió con un bote de cristal lleno de heces. Su retrete seco presenta grandes ventajas, ya que no requiere de grandes infraestructuras, no necesita agua ni conectarse a un sistema de depuración y transforma los excrementos en abono.

El fundador de Microsoft, que colabora desde hace años con numerosas instituciones humanitarias, ya está probando este concepto de inodoro en la ciudad sudafricana de Durban. Su apuesta podría reducir drásticamente la mortalidad por diarreas en los países pobres.

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